¿Qué pasa con las deudas adquiridas durante el matrimonio?
Cuando una pareja se divorcia, la atención suele concentrarse en cómo repartir la casa, los vehículos, los ahorros y demás bienes. Sin embargo, existe otro aspecto igual de importante: ¿qué ocurre con las deudas adquiridas durante el matrimonio?
Créditos hipotecarios, préstamos, tarjetas de crédito o compromisos relacionados con negocios pueden convertirse en un punto de conflicto durante una separación. Y contrario a lo que muchas personas creen, no toda deuda adquirida mientras una pareja está casada necesariamente debe dividirse por partes iguales.
Determinar quién debe responder requiere analizar el origen de la obligación, quién la adquirió y para qué fue utilizada.
¿Las deudas también hacen parte de la sociedad conyugal?
En Colombia, al momento de liquidar la sociedad conyugal no solamente se identifican los activos. También deben analizarse los pasivos u obligaciones existentes.
Dependiendo de su naturaleza, algunas deudas pueden formar parte del pasivo de la sociedad conyugal y afectar el patrimonio que finalmente será distribuido entre los cónyuges.
Por eso, liquidar una sociedad conyugal no consiste simplemente en sumar los bienes y dividirlos.
¿Todas las deudas se dividen por mitad?
No necesariamente.
Que una deuda haya sido adquirida durante el matrimonio no significa automáticamente que ambos cónyuges deban asumirla en partes iguales.
Es necesario determinar:
- Quién contrajo la obligación.
- Cuándo fue adquirida.
- Para qué se utilizó el dinero.
- Si benefició al hogar o al patrimonio común.
- Si corresponde exclusivamente a uno de los cónyuges.
Estos elementos permiten establecer cómo debe tratarse la obligación durante la liquidación patrimonial.
¿Qué ocurre con las deudas utilizadas para gastos familiares?
Las obligaciones adquiridas para atender necesidades del hogar pueden tener incidencia dentro de la sociedad conyugal.
Por ejemplo, pueden existir créditos destinados a:
- Compra o mejoramiento de vivienda familiar.
- Educación de los hijos.
- Gastos necesarios del hogar.
- Adquisición de determinados bienes comunes.
En estos casos deberá analizarse si la obligación corresponde al patrimonio social y cómo debe incluirse dentro de la liquidación.
¿Qué pasa con una deuda personal de uno de los cónyuges?
Existen obligaciones que pueden corresponder exclusivamente a uno de los esposos.
Por ejemplo, una deuda adquirida para atender intereses estrictamente personales y que no benefició a la sociedad conyugal puede tener un tratamiento diferente.
Sin embargo, cada obligación debe estudiarse individualmente. El simple hecho de que un crédito esté a nombre de uno de los cónyuges no permite concluir, por sí solo, quién debe asumirlo finalmente dentro de la liquidación.
¿Qué ocurre con una hipoteca después del divorcio?
Este es uno de los casos más frecuentes.
Si existe una vivienda adquirida mediante crédito hipotecario, el divorcio no elimina automáticamente la deuda con el banco.
La pareja puede acordar alternativas como:
- Vender el inmueble y pagar el saldo del crédito.
- Adjudicar la propiedad a uno de los cónyuges.
- Establecer cómo continuará pagándose la obligación.
Pero hay un detalle fundamental: el acuerdo entre los esposos no necesariamente modifica las obligaciones que ambos tengan frente a la entidad financiera.
Si se quiere retirar a uno de los deudores del crédito, normalmente será necesario realizar el procedimiento correspondiente con el banco.
¿Y las tarjetas de crédito?
También deben analizarse cuidadosamente.
Una tarjeta puede estar únicamente a nombre de uno de los cónyuges, pero será importante determinar cuándo se generó la deuda y cuál fue el destino de los recursos.
No es lo mismo financiar gastos del hogar que adquirir obligaciones exclusivamente personales.
¿Qué ocurre con las deudas de una empresa o negocio?
Cuando alguno de los cónyuges tiene una empresa, establecimiento de comercio o participación en una sociedad, el análisis puede ser más complejo.
Es necesario diferenciar entre:
- Deudas personales.
- Obligaciones de la sociedad comercial.
- Créditos utilizados para financiar el negocio.
- Garantías personales otorgadas por alguno de los cónyuges.
Mezclar las finanzas familiares y empresariales sin una adecuada documentación puede generar dificultades importantes durante un divorcio.
¿Un acuerdo de divorcio puede definir quién paga cada deuda?
Sí. Cuando existe mutuo acuerdo, los cónyuges pueden establecer cómo asumirán determinadas obligaciones dentro de la liquidación patrimonial.
Sin embargo, es fundamental redactar correctamente estos acuerdos y revisar los derechos de terceros.
Por ejemplo, que una pareja acuerde que uno continuará pagando un préstamo no significa necesariamente que el acreedor pierda el derecho de cobrar a quien figure legalmente como deudor.
No ocultes las deudas durante el divorcio
Así como deben identificarse correctamente los bienes, también es importante informar las obligaciones existentes.
Ocultar créditos o compromisos financieros puede complicar la liquidación y generar conflictos posteriores.
Antes de llegar a un acuerdo conviene elaborar un inventario completo de:
- Bienes.
- Créditos.
- Hipotecas.
- Tarjetas.
- Préstamos.
- Obligaciones tributarias.
- Garantías y demás compromisos económicos relevantes.
Antes de repartir los bienes, revisa también las obligaciones
Un divorcio financieramente bien manejado no consiste únicamente en determinar quién se queda con cada propiedad.
También debe establecerse qué deudas existen, quién responde frente al acreedor y cómo serán asumidas después de la separación.
Resolver estos aspectos desde el principio puede evitar que una obligación adquirida durante el matrimonio continúe generando problemas años después del divorcio.
¿Cómo te acompaña Gloria Henao y Asociados?
En Gloria Henao y Asociados brindamos asesoría integral en procesos de divorcio y liquidación patrimonial.
Te acompañamos en:
- Divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos.
- Liquidación de sociedad conyugal.
- Identificación de activos y pasivos.
- Análisis de créditos y obligaciones adquiridas durante el matrimonio.
- Negociación de acuerdos patrimoniales.
- Divorcios con bienes, empresas o situaciones patrimoniales complejas.
Nuestro objetivo es ayudarte a cerrar esta etapa con claridad jurídica y proteger tus intereses económicos.
Si estás considerando divorciarte y existen créditos, hipotecas u otras obligaciones pendientes, no acuerdes la distribución de los bienes sin analizar primero qué ocurrirá con las deudas.
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