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¿Qué pasa cuando un hijo rechaza convivir con uno de sus padres?

¿Qué pasa cuando un hijo rechaza convivir con uno de sus padres?

Después de una separación o divorcio, pueden presentarse momentos en los que un hijo manifiesta que no quiere vivir, visitar o compartir tiempo con uno de sus padres. Esta situación suele generar preocupación, frustración y conflictos entre los adultos, especialmente cuando ya existe un acuerdo de custodia o un régimen de visitas establecido.

 

Sin embargo, el rechazo del hijo no debería analizarse únicamente como un problema entre los padres. Es fundamental comprender por qué está ocurriendo, escuchar al menor de acuerdo con su edad y madurez y determinar qué alternativa protege mejor su bienestar.


¿Un hijo puede decidir con cuál de sus padres vivir?


No existe una edad a partir de la cual un menor pueda decidir automáticamente y por sí solo con cuál de sus padres quiere vivir.

 

En Colombia, las decisiones relacionadas con custodia y cuidado personal deben tomarse teniendo como criterio principal el interés superior del niño, niña o adolescente.

 

Esto no significa que su opinión sea ignorada.

 

A medida que el hijo adquiere mayor edad y madurez, su opinión puede tener una relevancia importante dentro de las decisiones familiares y de las actuaciones de las autoridades.


¿Por qué un hijo puede rechazar a uno de sus padres?


Las razones pueden ser muy diferentes y no conviene sacar conclusiones sin conocer lo que está ocurriendo.

 

El rechazo puede estar relacionado con:

  • Conflictos familiares después de la separación.
  • Problemas en la relación entre padre e hijo.
  • Cambios en las rutinas del menor.
  • Dificultades de adaptación a nuevas parejas o familias.
  • Discusiones constantes entre los padres.
  • Experiencias negativas durante las visitas.
  • Influencia de otros adultos.
  • Situaciones de violencia, maltrato o negligencia.

Por esta razón, antes de obligar al menor o responsabilizar inmediatamente al otro progenitor, es importante identificar la causa.


¿Qué deben hacer los padres ante esta situación?


1. Escuchar al hijo
El primer paso es permitirle expresar lo que siente sin presionarlo para que tome partido.

 

Preguntar qué está ocurriendo puede ayudar a descubrir si existe un problema puntual, una dificultad emocional o una situación que requiere intervención profesional.


2. Evitar convertirlo en mensajero del conflicto
Los hijos no deberían encargarse de transmitir reclamos, negociar horarios ni decidir quién tiene la razón entre sus padres.

 

Frases destinadas a desacreditar al otro progenitor pueden aumentar el conflicto y afectar emocionalmente al menor.


3. Buscar soluciones entre los adultos
Si el problema está relacionado con horarios, rutinas o condiciones de las visitas, puede ser posible encontrar una solución mediante el diálogo.

 

En determinadas situaciones, la conciliación permite revisar los acuerdos existentes y establecer nuevas condiciones que respondan mejor a las necesidades del hijo.


¿Qué ocurre si ya existe un régimen de visitas?


Si existe un acuerdo de conciliación o una decisión de una autoridad que establece las visitas, el hecho de que el menor manifieste que no desea asistir no significa que el régimen quede automáticamente eliminado.

 

Debe analizarse la causa del rechazo.

 

Cuando la situación se vuelve permanente, puede ser necesario solicitar formalmente una modificación de las condiciones establecidas en lugar de simplemente dejar de cumplirlas.


¿Puede modificarse la custodia?


Sí, cuando las circunstancias han cambiado y existen razones que justifican revisar la situación.

 

La custodia no es necesariamente una decisión inmodificable hasta que el hijo cumpla la mayoría de edad.

 

Si se demuestra que una nueva organización familiar protege mejor al menor, puede solicitarse una revisión del acuerdo o decisión existente.


¿Qué pasa si el rechazo se debe a la influencia del otro padre?


Cuando existen indicios de que uno de los progenitores está interfiriendo injustificadamente en la relación del hijo con el otro, la situación debe analizarse con especial cuidado.

 

Pueden existir conductas como:

  • Desacreditar constantemente al otro padre.
  • Generar temor o rechazo injustificado.
  • Impedir sistemáticamente la comunicación.
  • Utilizar al hijo dentro del conflicto de pareja.

Estas circunstancias pueden ser valoradas por las autoridades al tomar decisiones relacionadas con custodia y visitas.

 

Sin embargo, es importante evitar conclusiones apresuradas: el rechazo del menor no demuestra por sí mismo que exista manipulación o interferencia parental.


¿Y si el hijo manifiesta que tiene miedo?


Esta situación debe tomarse seriamente.

 

Si el menor relata violencia, maltrato, abuso, negligencia o cualquier circunstancia que pueda poner en riesgo su integridad, la prioridad debe ser su protección.

 

En estos casos puede ser necesario acudir inmediatamente a las autoridades competentes para solicitar las medidas correspondientes.

La protección del menor está por encima del cumplimiento ordinario de un régimen de visitas.


¿La opinión del hijo puede ser escuchada por una autoridad?


Sí. Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser escuchados en los asuntos que los afectan, teniendo en cuenta su edad, capacidad y grado de madurez.

 

Esto no significa trasladarles la responsabilidad de decidir entre sus padres.

 

La autoridad puede considerar su opinión junto con otros elementos, como las condiciones familiares, las pruebas existentes y las circunstancias particulares del caso.


El objetivo no debe ser obligar al hijo a escoger


Una separación puede cambiar profundamente la dinámica familiar.

 

Cuando un hijo rechaza a uno de sus padres, convertir la situación en una disputa sobre quién tiene la razón puede aumentar el problema.

 

La prioridad debe ser comprender el origen del rechazo y encontrar una solución que permita proteger su estabilidad emocional y, cuando sea posible y seguro, preservar una relación saludable con ambos padres.


¿Cómo te acompaña Gloria Henao y Asociados?


En Gloria Henao y Asociados brindamos asesoría en derecho de familia para situaciones en las que existen conflictos relacionados con hijos después de una separación.

 

Te acompañamos en:

  • Procesos de custodia y cuidado personal.
  • Regulación y modificación del régimen de visitas.
  • Conciliaciones familiares.
  • Incumplimientos de acuerdos relacionados con los hijos.
  • Situaciones de interferencia en las relaciones familiares.
  • Representación ante las autoridades competentes.

Nuestro propósito es buscar soluciones jurídicas que protejan los derechos de los padres, teniendo siempre como prioridad el bienestar de los niños, niñas y adolescentes.


Si tu hijo rechaza convivir o mantener contacto con uno de sus padres y la situación está generando un conflicto familiar, es importante comprender las causas antes de tomar decisiones que puedan empeorar el problema.

 

Agenda una asesoría con Gloria Henao y Asociados y conoce qué alternativas legales existen para proteger a tu hijo y manejar adecuadamente la situación familiar.